La planta de la casa es rectangular, con 105 metros cuadrados por planta en piedra arenisca del lugar, y dispuesta en sentido este-oeste, lo que permite una insolación completa durante todo el día. Por un lado discurre el camino de acceso asfaltado con un tránsito muy escaso (sólo se accede por él a dos casas) y por el otro, delante de la casa y mirando al sur, una zona ajardinada para poder disfrutar del paisaje que se divisa enfrente: más de siete kilómetros de cimas y ladera del Escudo de Cabuérniga.
La casa se encuentra aislada en un espacio de montaña, en medio del campo, junto al extremo norte de una finca de 70 000 metros (7 campos de fútbol, aproximadamente, para los que no se hacen la idea), que cuenta con 2 arroyos, un río, praderas, zonas de cultivo y cerca de 12 000 metros cuadrados de bosque atlántico de ribera.